Temblor en el Retail: se acerca la Segunda Ola Digital

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Temblor en el Retail: se acerca la Segunda Ola Digital
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Temblor en el Retail: se acerca la Segunda Ola Digital

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Del primer teléfono celular en los años 70 al celular de los 90, el iPhone en 2007 y el reloj Apple en 2015, la potencia ha crecido exponencialmente en aparatos cada vez más pequeños. Tecnología que cambia conceptos y maneras de percibir el mundo.
En 2007 Apple presento su primer iPhone, a partir del cual los clientes pudieron descargar los primeros apps, que hoy superan el millón de apps disponibles. De modo similar la primera página web fue creada en 1990, dando comienzo a una proliferación que actualmente, supera los 1,000 millones de páginas. Esto nos da una idea de la velocidad acelerada a la cual se desarrolla el fenómeno digital que sigue la siempre citada ley de Moore, según la cual cada 18 meses a dos años se duplica la capacidad de procesamiento de los circuitos contenidos en el mismo espacio, explicando el aumento de potencia registrado al tiempo que los dispositivos disminuyen de tamaño a ojos vistas. Del primer teléfono celular en los años ’70, al celular de los ’90, el iPhone en 2007 y el reloj Apple en 2015, la potencia ha crecido exponencialmente en aparatos cada vez más pequeños. 

Y nos dirigimos con rapidez hacia los ‘ponibles’ que abren múltiples posibilidades: Ford está sacando un sistema que reconoce el estado del conductor, limita velocidad y distancia con otros autos si determina que está cansado o con menores reflejos. Levi’s está diseñando una chaqueta con Google para agregar una tira con un botón que permite accionar con gestos funciones del celular sin sacarlo del bolsillo, mientras se anda en bicicleta: algo así como el Google Glass en tela. A corto plazo la asistencia digital personal estará entre nosotros.

En el camino han quedado compañías enteras de la magnitud de Kodak o Nokia, los periódicos han debido redefinir sus negocios, las librerías y las tiendas de música son cada vez más una rareza, y la televisión debe revisar su modelo de negocio, de la señal abierta al cable y ahora al streaming, y los video clubes una curiosidad para cinéfilos. Pero se reparten millones de fotografías en las redes sociales, los videos profesionales y caseros se difunden masivamente, la música se comparte y el conocimiento están a la mano, lo relevante son las preguntas: las respuestas están en el celular con solo hablarle. 

Conceptos completos cambian. La educación se dirige a las preguntas, a las habilidades sociales, al manejo de las matemáticas y a despertar el interés en conocer y vincular con la realidad. La memoria servirá para otros menesteres, pues ya no hace falta seguir memorizando fechas, hechos y personajes, salvo los que resulten relevantes para los temas de interés de cada uno. El entretenimiento con base digital está disponible a pedido, la socialización se amplía y supera la distancia física, con comunicaciones cada vez más baratas o gratuitas. 

Un mercado más transparente con información de precios y productos traslada el poder al cliente y limita el efecto de las ofertas de precios, y la compra y el intercambio en línea ponen en contacto a los clientes entre sí y con los proveedores. La experiencia de compra pasa a ser cada vez más relevante y la visita a la tienda debe merecer la pena para desplazarse hasta allí. Su propuesta se mueve del ‘que te puedo vender’ a ‘como te ayudo a conseguir tu objetivo’. Es un nuevo ciclo que luego del paso por el autoservicio y el servicio automatizado de los robots que nos atienden por teléfono, hoy retorna a la experiencia personalizada. Optimizar los inventarios y la superficie de la tienda es la contracara del imperativo digital, y deberán promover en su personal las capacidades de análisis en tiendas para potenciar el uso del capital, al tiempo que ofrecen una experiencia atractiva, amigable y humana.

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